Si gana, Trump aumentará el gasto de Defensa para “reconstruir” las fuerzas armadas de EEUU

El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, propuso hoy, en caso de llegar a la Casa Blanca, eliminar “por completo” los recortes en defensa y presentar un nuevo presupuesto para “reconstruir” las Fuerzas Armadas del país.
Con el lema “paz a través de fuerza” en relación a la seguridad nacional, el magnate -durante un acto en Filadelfia- sostuvo que eliminará los recortes conocidos como “secuestro” y valorados en 1.200 millones de dólares que afectaron a muchos programas sociales del gobierno y, en particular, al presupuesto del Pentágono, señaló la agencia de noticias EFE.
Según detalló, el republicano quiere tener un Ejército activo de alrededor de 540.000 miembros, frente a la “reducción” a 450.000 propuesta por Barack Obama; una infantería de marina de 36 batallones; una Armada con 350 buques y submarinos y una Fuerza Aérea que disponga de al menos 1.200 aviones de combate.
Trump endureció su discurso y aseguró que le pedirá al Congreso que se eliminen los recortes del gasto público en Defensa que funcionan desde 2013 para reducir el déficit y presentará un nuevo presupuesto para con la idea de “reconstruir” las Fuerzas Armadas del país.
Además, si gana las elecciones y asume en enero próximo, Trump le dará a los generales un plazo de 30 días para que le presenten un plan “para derrotar y destruir” a los yihadistas del EI, de acuerdo con las propuestas divulgadas por su campaña.
“Deberíamos trabajar con cualquier país que comparta nuestro objetivo de destruir al EI”, enfatizó el candidato.
Según su campaña, una de las primeras órdenes de Trump como presidente será pedir a los departamentos y agencias federales una “revisión exhaustiva” de las ciberdefensas del país, con el objeto de “identificar todas las vulnerabilidades”.
Ayer, el republicano recibió el apoyo de 88 generales y almirantes retirados que, en una carta abierta, defendieron que Trump tiene el “carácter” para ser comandante en jefe. Sin embargo, con estas propuestas, el candidato quiere convencer a los escépticos, muchos de ellos en el seno de su propio partido, que realmente está preparado para investirse en ese cargo.
Durante la presentación de este plan, Trump no ahorró en críticas a su rival, la demócrata Hillary Clinton, al considerarla una candidata “de gatillo fácil” con un carácter “muy inestable”.
A pocas horas de ambos -Trump y Clinton- participen en un foro en Nueva York sobre el mismo tema organizado por la cadena de televisión NBC, la campaña de la demócrata destacó en un comunicado que ella ya recibió el apoyo de 95 generales y almirantes retirados para convertirse en la próxima comandante en jefe de Estados Unidos.
En tanto que esta tarde, la campaña del candidato republicano anunció hoy que concederá acreditaciones de prensa a una serie de medios a los que hasta ahora había vetado la entrada a sus mítines, supuestamente por considerar que su cobertura era injusta con él.
“A partir de ahora se otorgarán acreditaciones a esos medios de comunicación”, aseguró un portavoz de la campaña de Trump.
La llamada “lista negra” incluía a los diarios Washington Post, Huffington Post y Político; la cadena de televisión y portal de noticias Univision, y las publicaciones BuzzFeed y The Daily Beast, que desde hace meses no podían cubrir sus actos de campaña en la zona reservada a prensa, entre otras restricciones.
“¡Supongo que (esos medios) ya no pueden tratarme peor (de lo que lo han hecho)!”, aseguró Trump a la cadena de televisión CNN en relación a la decisión de acabar con el veto.
El primer medio castigado por la campaña del magnate fue el Huffington Post, que había relegado la cobertura de Trump a la sección de “entretenimiento”.
Su práctica de vetar la entrada a medios adquirió más notoriedad cuando lo hizo con uno de los diarios más prestigiosos del país, el Washington Post, y hace unas semanas amenazó con hacer lo mismo con el New York Times, aunque no llegó a cumplir su advertencia.
“Revocar las credenciales de prensa fue algo imprudente, absurdo y ofensivo. Nos alegramos de que esta prohibición llegue por fin a su final”, indicó en un comunicado el editor ejecutivo del Washington Post, Martin Baron.
Trump ha convertido a los medios de comunicación en uno de los blancos preferidos de su campaña, y a menudo anima al público de sus mítines a abuchear a los “deshonestos” periodistas presentes.