Las obras de Parques Nacionales benefician al turismo y a poblaciones vecinas a sus reservas

Las obras de la Administración de Parques Nacionales (APN) en sus áreas protegidas, como las inauguradas la semana pasada en el Talampaya, La Rioja, no sólo benefician al personal propio sino también a las poblaciones vecinas, al mejorar la calidad del servicio al turista, según el titular de este organismo, Eugenio Breard.
Tanto el presidente de la APN como el intendente del Parque Nacional (PN) Talampaya, Marcelo Ochoa, coincidieron en que la inauguración de su nueva sede administrativa en Villa Unión, y las viviendas para guardaparques, tendrán un efecto positivo en esa ciudad con el crecimiento del turismo.
La flamante sede, en un edificio histórico restaurado que fue una emblemática hostería en el centro de Villa Unión, optimizará la administración de todas las acciones dentro del Parque Nacional Talampaya, uno de los más visitados del sistema de la APN.
Unos 60 kilómetros al sur, ya dentro de esa reserva natural declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, se inauguraron dos viviendas para guardaparques y sus familias.
Al respecto, Breard dijo que estas instalaciones tienen una doble significación: “una es lo concreto de reconocer desde el Poder Ejecutivo Nacional el esfuerzo y el liderazgo de esta gente, que hace este tipo de obras”.
“Por otro lado -siguió- son una clara muestra del compromiso de Parques Nacionales de participar, reconociendo la historia de la hostería antigua, porque la valora, invierte, esperando que el turismo sea cada vez mayor”.
El funcionario destacó que el Talampaya está entre los diez parques nacionales más visitados por el turismo (unas 70.000 personas en 2016), pero que aún hay que solucionar cuestiones de conectividad y acceso para que, “en el buen sentido, explote de visitantes”.
“Talampaya -siguió- está lejos de dos ciudades grandes: La Rioja y San Juan, y hay un problema de traslado que es muy complejo”, que es necesario solucionar, ya sea por tierra o por aire.
Sobre el tema aéreo, sostuvo: “Ojalá los famosos low cost puedan venir a Villa Unión, donde hay un aeroclub, quizás con un avioncito de 20, 30 o 40 personas, no importa; de San Juan, de Jáchal, de donde sea”.
Tras enfatizar que “hay que facilitar el acceso”, el titular de la APN manifestó sus expectativas de “que también haya un transporte más organizado de ómnibus”.
Además consideró que “a Villa Unión no le hacen falta más hoteles” en lo inmediato, pero “si facilitás el transporte que lleve a la gente y facilitas que Villa Unión tenga agua, tenga cloacas, va a venir la inversión más fácil, porque cuando el turismo le explote al restaurante, le explote al hotel, ellos solos se van a ocupar” del crecimiento.
Breard aclaró: “Yo, funcionario público, no me tengo que preocupar de eso; tengo que darles las bases, pero no tengo que salir a buscar, a hacer obras, hoteles gigantes”.
A continuación, señaló que “hay una cuestión que vale recordar”, y de manera retórica preguntó “¿quién tiene el poder? ¿el que produce, el que vende o el que compra? El poder lo tiene el que compra. El otro poder lo tiene el que vende, el productor, en este caso el hotel viene solo después”.
En la misma línea, comentó que dicen que hacen falta inversiones hoteleras, “yo digo que no; hay dos hoteles grandes y a uno lo cierran porque está vacío”, y puntualizó: “la atracción la tenés, el Parque Talampaya lo tenés, sólo hay que hacer llegar la gente”
En otro momento, contó que un ministro riojano le propuso hacer un convenio para capacitar guías locales en el Talampaya, “¿Qué convenio? le dije. Poné los guías y yo los capacito, y sí, que sean locales, que a su tierra la llevan adentro. Yo no soy político. No hagamos convenios, simplemente hagamos las cosas”.
Para Ochoa, el intendente del PN Talampaya, las nuevas instalaciones harán crecer el número de turistas, “porque se mejoran la atención, lo que redunda en la difusión positiva del servicio que se brinda en este parque nacional”.
La inauguración de las obras, dijo a Télam, fue “un momento muy particular, porque es la habilitación de nuestra casas propia, nuestra sede administrativa, donde se articulan todas las acciones que tienen que ver con el parque nacional”.
En ese sentido, contó: “Teníamos un edificio alquilado durante 16 años, y el parque nacional va a cumplir 20 años de su creación; esto es importantísimo”.
Con el conjunto de las obras, aseguró, “vamos a poder incrementar la dotación del cuerpo de guardaparques, el personal encargado de las acciones y el monitoreo dentro del parque, con lo cual la calidad de la visita y la preservación del ambiente se mejora y se incrementa”.
El Talampaya tiene la particularidad de mostrar en sus paredes todo el período Triásico, 250 millones de años de un proceso geológico que se ve a flor de tierra, por lo que según Ochoa “es un destino muy interesante para realizar estudios, para conocer sobre la evolución de la Tierra; no sólo para turismo de ocio o vacaciones sino también para investigación”.
Además aseguró que “el turismo internacional, que elige los destinos que son Patrimonio Mundial cuando hace su planificación, tiene en cuenta también esta condición del Parque Nacional Talampaya”.