Los lácteos no aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas

¿Te gustan la leche, el queso y el yogur? Pues según las conclusiones a las que ha llegado un equipo internacional de expertos, estos productos lácteos, incluso aquellos alejados de las versiones light– no aumentarían el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.

Estos científicos, basándose en un metaanálisis que ha revisado veintinueve estudios previos –con 938.465 participantes de todo el mundo y realizados en los últimos 35 años– sobre si los productos lácteos aumentan el riesgo de muerte por cualquier causa así como el de padecer problemas cardiacos o derrames cerebrales, desmienten así la creencia generalizada de que este tipo de alimento podría dañar la salud debido a su alto contenido en grasas saturadas.

El análisis, publicado por la revista European Journal of Epidemiology, llegó a la conclusión de que los productos lácteos tienen un impacto “neutral” en la salud humana. Así lo explica Ian Givens, profesor especializado en Nutrición de la Universidad de Reading (Inglaterra) y uno de los investigadores que participaron en el estudio: “Existe la creencia generalizada, pero equivocada, entre el público de que los productos lácteos en general pueden ser malos, pero es un error. Aunque la creencia es generalizada, nuestra investigación muestra que están equivocados”. “Ha habido mucha publicidad en los últimos 5-10 años sobre cómo las grasas saturadas aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y ha crecido la creencia de que incrementan el riesgo, pero no lo hacen”, añade.

Pese a todo, según apunta la prensa británica, no todo el mundo se muestra de acuerdo con estas conclusiones y explican que otros expertos recomiendan que sigamos evitando el consumir demasiados productos con alto contenido en grasas saturadas y nos instan a dar preferencia a las versiones light.

“Los productos lácteos son importantes en una dieta equilibrada y saludable, pero muchos de ellos son altos en grasas saturadas y sal. Todos estamos consumiendo demasiado de ambos, con lo que aumentamos nuestro riesgo de sufrir enfermedades del corazón”, explicó en declaraciones a The Guardian un portavoz de la agencia Public Health England.

Por esa razón, recomiendan optar por variedades de leche y productos lácteos con menos grasas o comer cantidades más pequeñas con el objetivo de reducir las grasas saturadas y la sal en nuestra dieta.