miércoles 16 de enero de 2019 - Edición Nº485
El país de hoy | Todas las noticias del país, hoy » Provinciales » 20 dic 2018

La biotecnología vegetal crece "in vitro" en la UNAHUR

La Universidad Nacional de Hurlingham puso en marcha un ambiocioso proyecto que ya ha comenzado a dar sus primeros pasos en materia de investigación. Se trata de la Biofábrica UNAHUR, un laboratorio de micropropagación in vitro de especies vegetales. La particularidad de este espacio es que consiste en un laboratorio móvil, realizado por la firma Phytolab.


La Universidad Nacional de Hurlingham puso en marcha un ambiocioso proyecto que ya ha comenzado a dar sus primeros pasos en materia de investigación. Se trata de la Biofábrica UNAHUR, un laboratorio de micropropagación in vitro de especies vegetales. La particularidad de este espacio es que consiste en un laboratorio móvil, realizado por la firma Phytolab.

Si bien la empresa provee equipamiento al sector público y privado, en este caso va a ser utilizada con fines científicos, pedagógicos y de extensión a la comunidad. Para esos fines ha sido adaptada y cuenta con un circuito propio de transmisión audiovisual, que permite registrar en tiempo real todos los procesos.

Además, puede funcionar a la vista del público a través de los grandes ventanales que tiene. De ese modo, la comunidad universitaria puede conocer de cerca la biotecnología vegetal.

La tecnología que utiliza la Biofábrica es la “organogénesis” que consiste en la manipulación in vitro de pequeños brotes, para luego asignarles un medio de crecimiento. La organogénesis puede realizarse de forma directa, a través de “explantos”, lo que habitualmente se conoce como “gajos”, pero a un nivel más pequeño, inferiores a un centímetro y condiciones controladas. Por otra parte, se puede realizar la “organogénesis indirecta” para formar “callos”, un estadio indiferenciado de crecimiento generado con diversos medios de crecimiento.

El laboratorio cuenta con tres módulos que funcionan secuencialmente. En el primero se realiza la preparación y esterilización del material vegetal, para ello cuenta con un autoclave, estufa de secado, heladera e incubadora de crecimiento. En el segundo espacio se realiza la división y la siembra del material. Para su manipulación cuenta con dos flujos laminares horizontales que garantizan las condiciones de asepsia necesarias para trabajar con el tejido vegetal. En esta área hay cámaras que permiten registrar el trabajo realizado. Por último, el material es enviado a la cámara de crecimiento, que cuenta con control de temperatura, aislación térmica, iluminación natural  e iluminación artificial, sistema de aire presurizado de alta calidad para los Sistemas de Inmersión Temporal (SIT), entre otros.

La Biofábrica ya está en condiciones óptimas de funcionamiento y actualmente se están realizando pruebas con plantas nativas. Ya se han estabilizado cultivos de plantas ornamentales y con “yacón”, un tubérculo de la región andina con propiedad hipoglucémica. Para el tratamiento de estos especímenes, se utilizan sistemas semisólidos o agarificados y otro más complejo y automatizado, el Sistema de Inmersión Temporal.Una vez que las plantas adquieran el desarrollo adecuado, podrán ser puestas en un sustrato adecuado fuera de la biofábrica y, según la necesidad, utilizadas por productores o viveros locales. En este sentido, la Biofábrica puede funcionar para multiplicar ejemplares, para sanearlos o para modificarlos genéticamente. Por otra parte, se puede utilizar con distintos fines: productivos, fitosanitarios o de reparación ambiental.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS